Infancia truncada

Cuando Sara Jaramillo Klinkert tenía once años, un sicario mató de un tiro a su padre, abogado. Y allí se terminó una infancia luminosa de niña colombiana de clase alta en una finca de campo llena de guayabas; de repente se extraviaron los caminos de sus cuatro hermanos el suyo propio. Cómo maté a mi padre no es un libro grande: para ello, tiene demasiado de expurgación, de terapia. A mi entender, es desigual y se queda demasiado pegado a lo autobiográfico. Ahora bien, en ocasiones logra unos párrafos de una solidez y una fuerza tales (como este que hemos copiado para ustedes) que cabe esperar que ahora, que la autora ha sacado afuera todo lo que le urgía contar, sea capaz de retomar alguno de esos personajes fenomenales (la madre, el Rojo) y convertirlos en protagonistas por derecho propio. De modo que esto no es exactamente una recomendación, sino antes un regalito y la mención de un nombre que, con suerte, trabajo y apertura de lente, volveremos a escuchar.

Comentarios

Entradas populares